Zamora Chinchipe, 29 de abril de 2015.
El Consejo de la Judicatura eligió a la primera jueza de paz en Zamora Chinchipe
Maritza Arévalo, fue electa como jueza de paz para la parroquia rural de Valladolid del cantón Palanda. Su designación se dio mediante consenso dentro del grupo de seis jueces de paz elegibles. El Consejo de la Judicatura promueve el Programa Nacional de Mediación y Cultura de Paz.
Con un total de 32 horas (dos fines de semana), los aspirantes a juez de paz de esta parroquia participaron de talleres de inducción, permitiéndoles capacitarse en mediación; estrategias de comunicación y diálogo; resolución de conflictos; alcances de la justicia de paz; territorio de paz y otros temas relacionados con la labor que desempeñarán a posterior.
La nueva jueza de paz de Valladolid, Maritza Arévalo, dijo tener toda la predisposición y estar capacitada para asumir este reto, “en estos talleres impartidos por el Consejo de la Judicatura, adquirimos destrezas, habilidades y conocimientos firmes para resolver los conflictos, así como, estrategias para propiciar la construcción de la cultura de paz en la comunidad”, precisó.
Luego de la selección, la jueza de paz de Valladolid junto a otros jueces electos de todo el país, será capacitada por el Consejo de la Judicatura (CJ).
Beatriz Reategui, directora provincial del Consejo de la Judicatura de Zamora Chinchipe, dijo que se brindará el acompañamiento y las herramientas necesarias a la jueza de paz, para que pueda impartir una verdadera justicia de paz en su comunidad.
Una vez posesionada se encargará de impartir justicia y resolver con equidad conflictos individuales, comunitarios, vecinales y de contravenciones en su Parroquia.
Competencias
El juez de paz está facultado para resolver conflictos menores relacionados a familia, dinero, aguas, pérdidas de algunos animales, y problemas que no superen más de los cinco salarios básicos.
Estos funcionarios no necesariamente deben ser profesionales, es suficiente tener más de 18 años y haber terminado la primaria, es indispensable contar con la confianza absoluta de los pobladores y tener su domicilio permanente en el lugar de su competencia.